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Un perro ciego tiene su propio lazarillo


Hoshi perdió los globos oculares debido al glaucoma, poco tiempo después, Zen, se convirtió en su perro lazarillo.

La historia de Hoshi y Zen ha conmovido el corazón de más de un internauta. La pareja de perros ya tiene hasta un apodo en las redes sociales: “The Fluffy Duo” (El dúo esponjoso).

La historia feliz de este par de amigos caninos tiene un comienzo triste. Hoshi, un esquimal americano, le debieron extirpar los globos oculares para no poner en riesgo su vida debido a un glaucoma que lo afectó cuando cumplió 11 años.

Seis meses antes de la operación, los dueños de Hoshi adoptaron a Zen, con la intención que este perro acompañara al primero y no sufriera soledad tras la operación.

Zen, un pequeño pomerano, gradualmente se encargó de guiar a Hoshi hasta que se convirtió en su guía oficial. El pomerano acompaña en cada movimiento y actividad que realiza el perro mayor.

El perro guía tuvo que usar un arnés que lo unía a Hoshi las primeras semanas, pero no funcionó. Los perros no se acomodaban a este accesorio, por lo que los dueños decidieron que caminaran sin ningún tipo de unión, aunque en algunas ocasiones lleven una correa en común. Los dos perros se movilizan pacientes y cuidadosos.

Sin ningún tipo de entrenamiento previo, Zen se convirtió en un lazarillo de su amigo, algo que desempeña actualmente con total naturalidad.
Un perro ciego tiene su propio lazarillo Un perro ciego tiene su propio lazarillo Reviewed by Armando Nevarez on 19:13 Rating: 5

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